Votos por nivel socioeconómico en los estados (3 de 4)

En las entregas anteriores se analizaron las preferencias partidistas por estrato socioeconómico y las transferencias de votos entre partidos entre 2018 y 2021. Por supuesto, el análisis nacional es insuficiente y hay que pormenorizar los hallazgos: ¿la clase socioeconómica que apoya a Morena es la misma en todos los estados o varía? ¿Las clases medias y altas votan siempre por el PAN en todas las entidades? Por otro lado, en las elecciones pasadas hubo alternancia en varios distritos y los gobiernos cambiaron. Por eso es relevante saber en qué entidades obtuvo cada partido su mayor ganancia en 2021 con respecto a la elección de 2018.

Ilustración: Víctor Solís

El primer objetivo de esta entrega es examinar las características socioeconómicas del voto en los estados y su relación con las preferencias partidistas; el segundo es analizar la estructura geográfica de las secciones electorales donde hubo alternancia, es decir, en donde el partido ganador en 2021 fue distinto al de tres años atrás.

Para describir la relación entre voto y nivel socioeconómico en el plano estatal, se estimó un índice de bienestar para cada estado y, de nuevo, se hizo una partición por deciles.1 A partir de esta información se graficó el número de votos que obtuvo cada partido en cada decil y luego se analizó la relación entre el nivel socioeconómico y las preferencias partidistas en cada entidad. Esta información se muestra en el panel 1. En él, el lector puede analizar las distintas relaciones entre voto partidista y estrato socioeconómico al seleccionar el o los partidos de interés.2

Como en la Ciudad de México, en varias entidades el voto por el PAN tiene una relación positiva con un mayor nivel de bienestar, y es en los deciles más altos donde esta relación cobra más fuerza. Por ejemplo, en Puebla, Querétaro, Nuevo León y Aguascalientes, la relación lineal entre el nivel socioeconómico y el voto por el PAN se torna más fuerte a partir de los deciles IV o V. Una generalidad que se observa es que en casi todos los estados el voto en los dos últimos deciles es el más alto. Sin embargo, si bien en la Ciudad de México se ha constatado que el voto mayoritario por el PAN está asociado con mayores niveles educativos o de ingreso en comparación con Morena, y que existe una relación positiva y lineal entre voto y estas características socioeconómicas, este comportamiento no es generalizable al resto de los estados. En Guerrero, por ejemplo, la relación entre deciles de bienestar y voto por el PAN es decreciente. En otros casos la forma de esta relación es una U, en donde los grupos que más votan por el PAN son los sectores más pobres y los más ricos. Ese es el caso de Tamaulipas, Hidalgo, Tlaxcala y, en menor medida, Veracruz, mientras que Oaxaca presenta un comportamiento serpenteado hasta el decil VIII. Otro caso interesante es Yucatán, pues de los deciles I al VI la relación entre el voto por el PAN y el nivel socioeconómico es decreciente, pero esto cambia abruptamente de los deciles VIII al X, donde el voto por el PAN da un brinco positivo.

Respecto a Morena, es resaltable cómo en varios estados obtuvo la mayor cantidad de votos en todos los grupos socioeconómicos respecto a sus competidores. El caso más notable es Tabasco —uno de sus bastiones—, pero lo mismo ocurrió en Veracruz, Baja California, Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, Michoacán e Hidalgo. Este hecho no necesariamente significa que haya una relación positiva entre bienestar y voto por Morena, pero éste sí fue el caso en Guerrero, Nayarit, Guanajuato Hidalgo, Tlaxcala, y Sinaloa.3

En cuanto a los demás partidos, en el caso del PRI existe una variación importante en la forma que guarda la relación entre nivel socioeconómico y preferencia por dicho partido, aunque una mayoría de entidades registra una relación negativa (a mayor nivel socioeconómico, menor cantidad de votos). Esto es aún más evidente en el caso del Partido Verde, pues dicho comportamiento se observa en un número de entidades aún mayor. Sin embargo, en entidades como Baja California, Ciudad de México o Tabasco, el PRI registra mayores niveles de votación conforme aumenta el nivel socioeconómico, y esto ocurre para el Partido Verde en Baja California y Campeche, aunque con niveles de votación muy bajos. En cambio, Movimiento Ciudadano registra una ligera mayoría de entidades en donde existe una relación positiva entre nivel socioeconómico y votos cosechados, pero en entidades como Puebla, Veracruz y Yucatán se observa la relación opuesta.

Habiendo analizado la estructura de votación por partido y grupo socioeconómico, nos interesa responder la pregunta: ¿de qué regiones provienen las ganancias marginales de los partidos? Con el objetivo de entender el componente de concentración geográfica de las ganancias de 2021 para cada partido, se analizaron las transferencias de secciones ganadas por un partido a otro entre las dos recientes elecciones federales. El panel 2 muestra cuántas secciones electorales por entidad logró voltear a su favor cada partido; para ello, el eje vertical mide el número de secciones que experimentaron alternancia. Nótese que la gráfica para cada partido tiene una escala diferente en el eje vertical a fin de poder visualizar los resultados en su conjunto.

En el caso de Morena, Veracruz fue el estado donde obtuvo más secciones que en la elección inmediata anterior habían sido ganadas por un partido diferente. Pero además también obtuvo un número considerable de nuevas secciones en otras entidades. Como se observa en la primera gráfica del panel 2, en los estados que siguen a Veracruz hay una disminución relativamente suave —no abrupta— de una entidad a otra, lo que no ocurre con el resto de los partidos.

En el caso del PAN, las secciones ganadas a otros partidos se concentran en la Ciudad de México (incluidas 824 que fueron ganadas por Morena en 2018), seguidas por las secciones que arrebató en Chihuahua (que suman 323, equivalente a 40 % de las obtenidas en la capital del país). Algo similar ocurre con los demás partidos: su éxito marginal presenta una concentración geográfica particular: el PRI volteó más secciones en el Estado de México; Movimiento Ciudadano lo hizo en Jalisco; el Partido Verde, en San Luis Potosí; y el PRD, en Guerrero.

De lo anterior se desprenden dos resultados. Primero, al analizar la relación entre riqueza y voto por partido por entidad, observamos una variabilidad importante entre estados y partidos, aunque con ciertos patrones: el PAN obtiene un mayor número de votos en los últimos deciles en todas las entidades, a excepción del estado de Guerrero. Morena, por su lado, obtiene un triunfo en todos los estratos sociales en varias entidades. Se observa una relación negativa en la mayoría de las entidades para el PRI, y en mayor medida para el Verde, caso contrario a la estructura de votación que obtiene MC en la mayoría de las entidades. Quizá el resultado más notable es que, en términos generales, Morena, como partido, pudo voltear más secciones en un mayor número de entidades, a diferencia de los demás partidos. Dicho de otra manera, Morena obtuvo réditos electorales de un portafolio de riesgo más amplio, mientras que los demás partidos pusieron sus huevos en una canasta geográficamente concentrada, apalancando su éxito en un menor número de estados.

 

Aleister Montfort
Cofundador de Entropia Ai. Es maestro en análisis computacional y políticas públicas por la Universidad de Chicago; ha sido científico de datos para el Banco Mundial.
En colaboración con Sergio Bárcena Juárez. Profesor-investigador del Tec de Monterrey y cofundador de Buró Parlamentario.

Agradezco los comentarios de Rodrigo López Lule y Rodrigo Franco. La responsabilidad por cualquier error u omisión es del autor.


1 En este caso, esta distribución por deciles es una distribución local; es decir, cada decil en cada estado corresponde a la distribución del índice estatal; por tanto, los deciles no son comparables entre estados. Así, por ejemplo, el decil X del estado de Chiapas no es comparable con el decil X de Nuevo León.

2 Al seleccionar una combinación de partidos con alta votación y con baja votación (por ejemplo, Morena y PVEM o PAN y MC), el gráfico del partido pequeño puede verse “plano” o sin cambios, dado que se graficarían en una misma escala en el eje vertical.

3 Al menos hasta los deciles IX y X.

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Publicado en: Hallazgos