Votación y programas sociales: una primera aproximación

Desde hace varias administraciones los distintos gobiernos han implementado programas de asistencia social. La presente administración agrupó sus programas de asistencia en seis principales: Pensión para el Beneficio de los Adultos Mayores, Producción para el Bienestar, Bienestar de los Hijos de Madres Trabajadoras, Becas para el Bienestar Benito Juárez para Estudiantes, Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro. Si bien la acusación de un supuesto uso electoral de estos programas ha sido una constante desde los tiempos del programa Solidaridad de la administración de Carlos Salinas, probablemente esta acusación ha sido más enfática en la presente administración, en la que se ha señalado a los responsables directos de los programas de una abierta coacción a los votantes a cambio del beneficio que reciben. En esta breve nota no pretendo dar una opinión sobre la veracidad o falta de sustento de estas acusaciones, ya que no cuento con la información necesaria para hacerlo. Lo que pretendo, con base en información directa de los votantes, es explorar la posible asociación entre recibir estos beneficios y sus preferencias electorales en la pasada elección en el estado de Durango.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

En la elección del pasado 5 de julio, BGC, Ulises Beltrán y Asocs., S. C. levantó una encuesta a la salida en 60 secciones electorales en el estado de Durango, en la que entrevistó a 2800 votantes a lo largo de la jornada electoral. Las secciones fueron seleccionadas por un método totalmente probabilístico y los entrevistados se seleccionaron por un método de uno de cada tantos, dependiendo de la afluencia. Además de pedir a los entrevistados que indicaran de manera anónima por quién votaron, usando para ello una boleta de muestra, en el cuestionario introdujimos la pregunta “¿Usted o alguien de su familia es beneficiario de alguno de los programas que aparecen en esta tarjeta?” (la tarjeta mostraba los seis programas mencionados). A quienes dijeron que sí les pedimos que nos señalaran cuáles.

En la Gráfica 1 se aprecia la relación entre ser beneficiario de algún programa y la preferencia electoral agrupada en dos categorías: votó por la candidata de Morena, PV, y RSP, Marina Vitela o por cualquiera de los otros dos candidatos, Esteban Villegas o Patricia Flores. La conclusión es clara: ser beneficiario de algún programa está asociado con un mayor porcentaje de preferencias por la candidata de la alianza morenista: 48 % y 34 %, respectivamente. Cabe destacar que esta relación entre las políticas sociales y las preferencias electorales no “beneficia” exclusivamente al partido en el poder, en este caso Morena. De hecho, las preferencias electorales se dividen casi por mitades entre la candidata de Morena y los otros candidatos. La pregunta relevante es si las políticas sociales benefician marginalmente más a candidatos del partido en el poder que a candidatos de otros partidos. De ser ciertas las acusaciones de presunta coacción en el registro de personas a los programas sociales de las que se acusa al gobierno —la encuesta no ofrece evidencia porque no se preguntó a los votantes sobre esto—, pareciera que por lo menos ellos sí esperan este beneficio electoral marginal.

Gráfica 1. ¿Usted o alguien de su familia es beneficiario de alguno de los programas sociales que aparecen en esta tarjeta? x Voto (%)

Gráfica 1. ¿Usted o alguien de su familia es beneficiario de alguno de los programas sociales que aparecen en esta tarjeta? x Voto (%)

La diferencia entre la votación total de cada candidato y aquella que obtuvieron en el conjunto de votantes que reciben beneficios de los programas sociales es la mejor estimación de la aportación marginal de los programas sociales a los candidatos. La votación por la candidata de Morena entre los votantes que reciben beneficios de programas sociales es ocho puntos más alta de lo que recibió en el total de la votación.

Otro dato interesante es el que se observa en la Gráfica 2. El único conjunto de beneficiarios en el que el porcentaje de votantes de la candidata de Morena es ligeramente mayor al de los votantes del candidato del PAN-PRI-PRD es en el de adultos mayores. De hecho, también llama la atención que, de los beneficiarios del otro programa de cierta relevancia cuantitativa, el de becas, es mayoritaria la proporción de beneficiarios que no votó por la candidata de Morena.

Gráfica 2. Voto entre beneficiarios de cada programa social (%)

Gráfica 2. Voto entre beneficiarios de cada programa social. (%)

En la Gráfica 3 se muestra la proporción de votantes de Morena que son beneficiarios de cada uno de los programas. La conclusión es clara: la pensión de adultos mayores es la que está asociada con una mayor ventaja marginal de Morena, de ocho puntos con respecto a quienes no votaron por su candidata. El que sigue en importancia, el de las becas Benito Juárez, le dio por igual a votantes de uno que otro candidato.

Gráfica 3. Proporción de votantes que son beneficiarios de los programas sociales (% por alianza)

Gráfica 3. Proporción de votantes que son beneficiarios de los programas sociales (% por alianza)

Sin duda esta es una aproximación limitada al asunto de la influencia electoral de los programas sociales, pero espero que por lo menos aporte algo de información objetiva sobre el tema.

 

Ulises Beltrán
División de Estudios Políticos, CIDE

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Publicado en: Debate