El efecto de la percepción que el votante tiene sobre el estado de la economía en su decisión electoral ha sido un tema ampliamente estudiado, el llamado voto económico retrospectivo. La idea subyacente es que el elector preferirá al partido o candidato que, en su estimación, le dará mayores beneficios económicos. Este concepto supone que los votantes son agentes instrumentalmente racionales con información completa y que, al momento de decidir por quién votar, comparan la utilidad que esperan si el partido en el gobierno se mantiene en el poder tras la elección con la utilidad que esperan si el gobierno pasa a manos de otro partido. Visto de esta manera, la regla de decisión del votante parece sencilla: elige al candidato del partido en el gobierno si, al momento de votar, su percepción de bienestar es igual o mejor que lo que espera del desempeño futuro de los otros partidos y, si su evaluación de la situación es negativa, opta por cualquier otro.

Si bien la decisión electoral es prospectiva —es decir, se basa en una utilidad esperada en la que el elector prefiere al partido o candidato que le dará más beneficios—, la idea de voto económico enfatiza su carácter retrospectivo porque la única información con la que el votante puede estimar el posible desempeño de candidatos y partidos es su desempeño anterior; básicamente, el cambio en la situación económica durante el gobierno del partido en el poder: el votante sabe qué pasó, aunque no necesariamente sabe cómo pasó o por qué ocurrió así.
El voto económico retrospectivo puede analizarse como un voto de sanción por el que el elector castiga al partido en el poder, o como una selección entre las diferentes alternativas que se le presentan, evaluando la capacidad relativa de los contendientes para cambiar la situación. Esta nota se enfoca exclusivamente en el primer enfoque, por lo que sólo se analiza la selección entre el partido en el poder y cualquier otro.
La percepción sobre el cambio puede referirse a lo que le pasó específicamente al votante o a lo que le ocurrió al país en general. Si el votante toma su decisión con base en la percepción de cambio en su situación personal, sus motivaciones son más egotrópicas, lo que algunos denominan voto de bolsillo. Si el votante toma su decisión con base en lo que le ocurrió al país en general, sus motivaciones son más amplias ya que también le importa lo que le sucede a los demás. La literatura denomina “sociotrópico” a este voto. En esta nota analizo únicamente la percepción de cambio en la situación general del país.
La percepción de las personas sobre el cambio en la situación económica del país no necesariamente deriva de la realidad objetiva de ese cambio expresada en cifras macroeconómicas agregadas. Probablemente se sustenta más en cambios personales y en percepciones de grupo asociadas a estratos sociales específicos y, sin duda está igualmente relacionada con su identidad partidista.
En 1997, la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE, realizó por primera vez una encuesta nacional poselectoral como parte del proyecto internacional Comparative Study of Electoral Systems (CSES). Desde entonces, el CIDE ha levantado estudios similares después de cada elección federal. Las bases hasta 2018 están disponibles aquí). Por su parte, el CSES recopiló encuestas de 174 elecciones en 55 países, entre ellos los estudios mexicanos. El archivo está disponible en la página del CSES.
Entre las preguntas que se han hecho en las encuestas nacionales se incluyen las necesarias para evaluar el efecto de la percepción que el votante tiene sobre el estado de la economía en su decisión electoral. En esta nota, analizo exclusivamente el efecto de pensar que la economía empeoró en el último año y la decisión de votar o no por el partido en el gobierno. Para estimar este efecto ejecuté un modelo logístico para cada elección, donde la variable dependiente es si el votante vota o no por el partido en el poder (0=no, 1=sí), y la variable independiente es si el votante cree que la economía empeoró en los últimos doce meses (0=no, 1=sí). Incluyo en el modelo la variable que indica si el votante se identifica o no con el partido en el gobierno, dado que sabemos que es una variable muy importante para la decisión electoral. Asimismo, el modelo considera el sexo, la edad, el nivel educativo y el ingreso del votante.
Con base en los estimadores obtenidos en los modelos, estimé la probabilidad esperada de que la persona vote por el partido en el poder si piensa que la economía empeoró en el último año. En el Cuadro 1 y la Gráfica 1 presento los resultados de los modelos correspondientes a cada elección federal entre 1997 y 2021, sólo para la variable que mide la percepción económica del año anterior. Los resultados completos de los modelos se encuentran en el Anexo 1. Con base en los estimadores de los modelos de regresión de cada elección, estime la probabilidad esperada de que un votante no vote por el partido en el gobierno si piensa que la situación de la economía empeoró en los últimos doce meses. Para poder tener una referencia digamos genérica, estime el mismo modelo para 67 elecciones celebradas en por lo menos 35 países entre 1997 y 2018, lo que denomino el “promedio mundial”.
Cuadro 1. Percepción negativa sobre el desempeño de la economía y voto por el partido en el poder, conjunto CMD y México, 1997-2021. Modelo logístico.
|
B |
S.E. |
Wald |
df |
Sig. |
E (B) |
Prob |
|
|
Promedio mundial* |
-0.72 |
0.11 |
44.41 |
1.00 |
0.00 |
0.49 |
0.33 |
|
1997 |
-0.24 |
0.14 |
2.92 |
1.00 |
0.09 |
0.79 |
0.44 |
|
2000 |
0.15 |
0.15 |
1.10 |
1.00 |
0.29 |
1.17 |
|
|
2003 |
-0.86 |
0.17 |
25.46 |
1.00 |
0.00 |
0.43 |
0.30 |
|
2006 |
-0.97 |
0.22 |
19.57 |
1.00 |
0.00 |
0.38 |
0.28 |
|
2009 |
-0.46 |
0.12 |
14.32 |
1.00 |
0.00 |
0.63 |
0.39 |
|
2012 |
-0.89 |
0.13 |
47.36 |
1.00 |
0.00 |
0.41 |
0.29 |
|
2015 |
-0.93 |
0.20 |
21.64 |
1.00 |
0.00 |
0.39 |
0.28 |
|
2018 |
-0.51 |
0.27 |
3.54 |
1.00 |
0.06 |
0.60 |
0.38 |
|
2021 |
-0.75 |
0.13 |
35.69 |
1.00 |
0.00 |
0.47 |
0.32 |
Modelo: Votar por el partido en el poder/Votar por otro = Economía empeoró el último año, identidad con el partido en el poder, sexo, edad, escolaridad, ingreso.

Fuente: “El mundo”. México, 1997-2018. Estudio Comparado de Sistemas Electorales, México, 1997-2021.
Lo primero que se destaca es que el voto económico retrospectivo egotrópico explica una pequeña parte de la varianza en la elección del partido en el poder. La probabilidad promedio, a nivel mundial, de que un votante vote en contra del partido en el gobierno si cree que la economía empeoró en el último año es tan sólo del 33 %. Además, el comportamiento en las elecciones de México, en promedio, es igual al promedio mundial.
Como se puede observar, a excepción de la elección del año 2000, en todos los casos el estimador de los modelos muestra el signo negativo esperado. De hecho, el estimador del modelo en la elección del año 2000 no es significativo. Este es un dato relevante, ya que indica que la percepción de los votantes sobre el cambio en su situación económica no tuvo un efecto negativo en su selección electoral con respecto al candidato del PRI. El votante ya había castigado severamente al partido en el poder por la crisis económica de 1994-1995 en 1997, tan pronto tuvo la oportunidad de hacerlo. En 1997 observamos la probabilidad más alta de un voto negativo por el partido en el poder por efecto de la percepción de que la economía empeoró el año anterior.
En la Gráfica 2 se presenta el cambio en las preferencias por el partido en el poder en las elecciones para diputado de una elección a la siguiente abarcando desde 1994 hasta 2021. Como se puede apreciar, los mayores cambios se dieron en las elecciones de 1997 y 2018, en detrimento de los gobiernos de Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto y, en 2009, en contra del gobierno de Felipe Calderón. En 2009, el PAN perdió once puntos en la votación para diputados con respecto a la elección anterior, la misma proporción que perdió el PRI en la elección intermedia de 1997. Otro voto de castigo equivalente que se repite en 2018.
Por otro lado, la elección de 2006, destaca porque es la única en la que la votación por el partido en el gobierno, el PAN, aumenta con respecto a la anterior.

Morena y el gobierno han expresado reiteradamente su voluntad de obtener una votación suficiente para poner fin al largo periodo de gobierno dividido que ha caracterizado a la democracia mexicana desde 1997. No me aventuro a predecir las condiciones de la economía a mediados de 2024, pero esta nota sugiere que la percepción de cambio entre los votantes en lo que respecta a sus condiciones económicas tendrá un efecto significativo en su decisión sobre la continuidad del partido en el poder, especialmente, entre aquellos electores más inclinados a cambiar su voto de una elección a otra.
Ulises Beltrán
BGC, Ulises Beltrán y Asocs., S. C.
Ulises, tú griego, yo azteca Cuauhtémoc ¡cómo la vez! ¿será lo mismo el homo lupus mexicano al homo ludens griego?, está difícil ¿verdad?, pero en fin, la economía, el próximo año, será, sin lugar a dudas, un fuerte dolor de cabeza para quien se quede con la silla embrujada y será también muy difícil, que el águila de nuestro peso, llegue a las alturas del infinito donde debe volar. No te olvides de Penélope. Vale.