Nacer prematuramente

“Infancia es destino”, reza el dicho popular. Sin embargo, es importante saber que el destino en términos de salud, e incluso si hablamos de riesgos y oportunidades, se traza desde el nacimiento. Una persona que nace prematuramente lo hace en situación de mayor vulnerabilidad que quien nace de término y con un peso y talla adecuados. Es por ello que los Sistemas de Salud destinan esfuerzos importantes para sus programas de prevención, registro y seguimiento de los nacimientos prematuros.

El 17 de noviembre es el día mundial del prematuro y nos sirve para enfatizar y concientizar sobre la relevancia del parto prematuro. En 2019 casi un millón de niñas y niños fallecieron a nivel mundial como consecuencia de nacer prematuramente (antes de la semana 37 de gestación), sin contar que a muchos de los sobrevivientes les espera una vida con discapacidad visual o auditiva, problemas de aprendizaje y una mayor predisposición a padecer enfermedades crónicas,1 mismas que hoy son uno de los principales problemas de salud de la humanidad.

Ilustración: Víctor Solís

La prevención del parto prematuro comienza con un embarazo saludable. Las directrices nacionales e internacionales históricamente dirigidas a la atención prenatal temprana incluyen asesoramiento clínico sobre alimentación adecuada, hábitos saludables, ambientes libres de tabaco, así como la detección y tratamiento oportunos de infecciones, diabetes, diabetes gestacional e hipertensión arterial. Cuando el parto prematuro es inminente, existen tratamientos para retrasar el trabajo de parto, acelerar la maduración pulmonar fetal y antibióticos para prevenir infecciones perinatales.2

El peso y la edad gestacional al nacer son indicadores del grado de madurez y de las funciones respiratorias, neurológicas, inmunológicas y de regulación de temperatura que son fundamentales para la sobrevida de las personas recién nacidas (a mayor prematurez, mayor riesgo de complicaciones y muerte), por lo que su registro resulta fundamental para la atención médica y para dar seguimiento a las políticas públicas en materia de salud materna y perinatal.

La información de parto prematuro ha mostrado avances a nivel mundial debido a la implementación de sistemas electrónicos de información en unidades de salud, registros de nacimientos y estadísticas vitales. Una revisión reciente mostró que el número de países con datos publicados sobre esta condición se incrementó de 42 a 78 entre 2000 y 2020; esta diferencia muestra el avance en la disponibilidad de datos sobre nacimientos prematuros en América y Europa en las últimas dos décadas, pero también evidencia brechas de información que siguen vigentes en Asia y África.3

Figura 1. Países con datos administrativos disponibles para parto prematuro, según región. Cada color representa una región. Las regiones fueron clasificadas según seis categorías de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Fuente: Datos adaptados de Okwaraji, Y., y coautores.

La disponibilidad y análisis de información sobre parto prematuro ofrece ventajas a los sistemas de salud para estimar la magnitud del problema y su tendencia, así como el diseño, seguimiento y evaluación de sus programas de prevención. Como ejemplo de su utilidad en estimaciones globales, sabemos que 1 de cada 10 nacimientos ocurrieron antes de la semana 37 en 2020 y que, desafortunadamente, las políticas públicas fallaron en su esfuerzo por reducir la tasa de nacimientos prematuros en la última década (9.8 % en 2010 vs 9.9 % en 2020). México es un ejemplo de los países de América Latina que fortalecieron la integración de información de los nacidos vivos ocurridos en el país a través del Subsistema de información sobre nacimientos (Sinac), que inició su funcionamiento en 2008. Durante el periodo de 2008 a 2019 se registraron más de 21 millones de recién nacidos vivos en nuestro país, de los cuales 1.3 millones nacieron prematuramente (6 prematuros por cada 100 nacidos vivos). Los nacimientos prematuros fueron más frecuentes en Aguascalientes (9.2), Ciudad de México (8.2) y Zacatecas (8.1), mientras que Chiapas (4.7), Oaxaca (4.8) y Guerrero (4.9) reportaron tasas más bajas; esta distribución podría estar influenciada por factores sociales, ambientales, médicos, así como de la calidad de la estimación de la edad gestacional reportada.

Figura 2. Tasa de nacimientos prematuros en México 2008-2029.
N: 21 089 287 nacidos vivos y 1 362 882 nacimientos ocurridos antes de la semana 37

Fuente: Bases de datos de nacimientos, Sinac.

Con respecto al impacto en salud, analizamos la base de datos que vincula los registros de nacimientos y defunciones ocurridas en menores de cinco años en México durante 2008 y 2019.4 La prematurez extrema estuvo asociada con el mayor riesgo de morir en la etapa neonatal (que comprende el primer mes). Por ejemplo, en la figura 3 podemos observar que las personas que nacieron antes de la semana 28 de gestación tuvieron 40 veces más riesgo de morir durante la primera semana y casi 20 veces más riesgo de morir entre los 7 y 27 días de vida, comparado con las personas nacidas a partir de las 40 semanas de gestación, consideradas en el grupo control.

Además, existe un gradiente de riesgo según la edad gestacional. Por ejemplo, las personas nacidas en las semanas 28 a 29 tuvieron un riesgo de morir de 20 veces durante el periodo neonatal, en comparación con el grupo control. Este riesgo se redujo a 10 veces en las semanas 30 a 31 y alrededor de 5 veces ntre las semanas 32 a 33 de gestación.

Figura 3. Riesgo de muerte neonatal entre personas que nacieron prematuramente en México, 2008-2019

Cada punto representa el riesgo relativo y su intervalo de confianza al 95 % comparado con el grupo control: nacidos vivos ≥40 semanas. Las muertes neonatales fueron subclasificadas en tempranas (0-6 días) y tardías (7-27 días).

México es firmante de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Tenemos por delante una década de acción que debe incluir trabajo intersectorial, con participación de la sociedad civil organizada y la comunidad. Si queremos avanzar en un sistema de salud más eficiente, y con un enfoque preventivo, debemos voltear a ver de manera enfática las circunstancias de salud en torno al embarazo y a la salud de los recién nacidos… ahí está el destino.

 


1 Ohuma, E., y otros. “National, regional, and worldwide estimates of preterm birth in 2020, with trends from 2010: a systematic analysis”, Lancet. 2023, 402, pp, 1261-1271.

2 Organización Mundial de la Salud. “Nacimientos prematuros. Datos y Cifras”, 2023.

3 Okwaraji, Y.; Bradley, E., y Ohuma, E. “National routine data for low birthweight and preterm births: Systematic data quality assessment for United Nations member states (2000–2020)”, BJOG 2023, pp. 1–12.

4 Suarez-Idueta, L.; Robespierre, P., y Blencowe, H. “National data linkage assessment of live births and deaths in Mexico: Estimating under- five mortality rate ratios for vulnerable newborns and trends from 2008 to 2019”, Paediatr Perinat Epidemiol 2023, 37, pp. 266–275.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Hallazgos

Un comentario en “Nacer prematuramente

  1. Nuestro pueblo consume antibióticos indiscriminadamente. Bacterias que no deberían ser peligrosas o que son parte de nuestra microbiota, suelen generar problemas. Esto se suma a la natural propensión a contraer infecciones vaginales sin síntomas durante el embarazo. Estamos en una situación en la que los esquemas y medidas propias del embarazo incluye tomar antibióticos como si fuesen inocuos y se requieren casi con certeza. Este circulo vicioso esta generando un gran problema de salud pública y parece que nadie esta haciendo algo al respecto.

Comentarios cerrados