A pocos días de que inicien formalmente las campañas electorales federales, los principales partidos de oposición —PAN, PRI y PRD— decidieron formar la coalición Va por México, en la que participarán juntos en 219 de los 300 distritos federales —en el resto, cada partido irá por cuenta propia. La lógica detrás de combinar rivales de diferentes ideologías pareciera ser clara: juntar a los votantes de los partidos para aumentar las probabilidades de su triunfo.

Ilustración: Víctor Solís
Bajo este mecanismo, los partidos en coalición eligen un número de distritos en los que serán representados por una candidatura. Sin importar si los votantes tachan PAN, PRI, PRD, ya sea individualmente o en cualquier combinación, el abanderado de la coalición recibiría ese voto. De esta manera se busca evitar que el voto de la oposición se fragmente en múltiples partidos para así ganarle a los contendientes de Morena.
Por su parte, Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde participarán juntos en 183 distritos bajo la coalición Juntos Hacemos Historia . De igual manera, en estos lugares, un voto para cualquiera de los tres es un voto que beneficia a la candidatura de la coalición.

Si recordamos los resultados de las elecciones de 2018, es lógico ver por qué los partidos de la oposición quieren unirse. Con y sin coalición, Morena ganó en 220 distritos, y en 145 de estos obtuvo una diferencia mayor al 15 % sobre el segundo lugar. Es decir, no sólo ganó en la mayoría de distritos del país, sino que en muchos de los casos obtuvo márgenes holgados. En contraste, tanto el PAN, como el PRI y el PRD no sólo ganaron un menor número de distritos que en 2015, sino que en donde lo hicieron tuvieron márgenes de victoria mucho más estrechos.

El reparto de las candidaturas y los beneficios compartidos en una coalición
Si bien el objetivo final de la coalición Va por México es restarle asientos al partido del presidente y de sus aliados en la Cámara de Diputados, tanto el PAN como el PRI y el PRD también querrán que su tamaño individual en el Congreso aumente.
Aunque en 219 distritos habrá una sola candidatura que represente a los tres partidos en las elecciones, en el Congreso, en caso de ganar, representará a un solo partido. Esto se debe a que dentro de las coaliciones cada partido tiene un número determinado de distritos en los que designa las candidaturas. Cuando la coalición gana en un distrito en específico, quien resulte triunfador ocupará un puesto en el Congreso en representación de un partido y no de los tres.
Otra manera de ampliar su tamaño en el Congreso es a través del reparto de las 200 diputaciones plurinominales. Un beneficio de las coaliciones, para algunos partidos, es que los votantes pueden tachar más de un partido. Al hacer esto, la candidatura de la coalición en el distrito sigue recibiendo un voto, pero los demás partidos tachados obtienen un voto más para el reparto no sólo de las diputaciones plurinominales, sino del presupuesto de los próximos tres años. De esta manera, un partido —por ejemplo el PRI o el PRD— podrá recibir más dinero y más lugares en el Congreso con ayuda de votantes de otro partido —por ejemplo del PAN— que decidan tachar los dos o tres partidos a la vez.
Aunque esta última forma le permite a los partidos de una coalición beneficiarse de ella, también depende en gran medida de que los votantes tachen más de un partido, lo cual no siempre sucede —en 2018, menos del 3 % de los votos que recibió la coalición Por México al Frente fueron votos de personas que tacharon más de un partido. Por tal razón, le es más conveniente a los partidos que puedan designar una candidatura en un distrito: así pueden ganar votos sin importar cuáles y cuántos partidos de la coalición son tachados por los ciudadanos.
Aunque el reparto de las candidaturas complica aún más la estimación de los resultados de las próximas elecciones, sí nos permite conocer qué partido podría estar mejor posicionado para beneficiarse de las uniones electorales.
PRI y PRD, desplazados
En el sur del país se encuentra el distrito 8 de Oaxaca, el cual cubre el municipio de la capital del estado, y en donde la coalición de Morena en 2018 arrasó en la elección para diputados federales: obtuvo 63 % del voto, mientras que el segundo lugar consiguió 18.2 %. En las elecciones de 2021, este distrito es uno de los 219 distritos elegidos por la coalición Va Por México para juntar a tres partidos en una sola candidatura; el PRI es el partido que definirá a la o el candidato. Es decir, todos los votos del PAN y PRD serán contados para la candidatura del PRI y un eventual triunfo equivaldría a un asiento más para el tricolor en la Cámara de Diputados.
Aunque el pasado no es un pronóstico perfecto del futuro, los resultados de Morena y sus aliados en 2018 pintan un escenario adverso para la coalición Va por México en éste y muchos otros distritos. De los 219 distritos en los que el PAN, PRI y PRD irán juntos, el partido del presidente y sus aliados ganaron 145 distritos en 2018 con un margen de más de 10 puntos porcentuales. Son estos distritos en los que hay una menor probabilidad de triunfo para la coalición del PAN, PRI y PRD.
Si se observa cómo se repartieron las 219 candidaturas de la coalición Va Por México, se podría pensar que el PRI y PRD obtuvieron resultados favorables dado su tamaño actual en el Congreso. Mientras que el PAN, el segundo partido más grande después de Morena, designará 72 candidaturas, el PRI y el PRD designarán 77 y 70 respectivamente. Esto podría hacernos pensar que las victorias de la coalición beneficiarían más o menos igual a los tres partidos.
Sin embargo, si analizamos el rendimiento de Morena y sus aliados en las elecciones de 2018, en los 219 distritos en los que los tres partidos irán juntos, pareciera ser que el PAN obtuvo un acuerdo más favorable.
De 23 distritos donde Morena y sus aliados perdieron en 2018 por más de 10 puntos porcentuales, el PAN elegirá la candidatura en 11, mientras que el PRI y el PRD únicamente en 7 y en 5, respectivamente. Por otro lado, de los 145 distritos donde el partido del presidente y sus aliados ganaron por más de 10 puntos porcentuales, el PAN elegirá contendiente en 42, mientras que el PRI y el PRD en 54 y 49. Así, aunque los tres partidos definirán un número similar de candidaturas (72, 77 y 70), el PAN lo hará en distritos más favorables en la elección previa.

Aunque es posible que el reparto de candidaturas también responde a lógicas de liderazgos locales, y a que al PRI y al PRD les hayan tocado distritos en donde localmente tienen mayor poder de movilización que el PAN, ambos partidos parecen tener un futuro un poco más adverso.
Partido del Trabajo: el consentido de la coalición Juntos Hacemos Historia
El distrito electoral oaxaqueño mencionado antes es también uno de los 153 distritos elegidos por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde para ir bajo la coalición Juntos Hacemos Historia. Quien definirá la candidatura de este distrito, donde hace tres años la entonces coalición Juntos Haremos Historia ganó con un margen de más de 44 puntos porcentuales, será el PT. Sin duda, un escenario favorable para el pequeño partido, que se verá beneficiado tanto por los votantes que tachen sus siglas, como por aquellos que sólo tachen las siglas de Morena. Además, este distrito no es el único en donde es factible que la coalición le brinde al PT una victoria cómoda en las próximas elecciones.
De las 183 candidaturas de la coalición Juntos Hacemos Historia, Morena asignará 88, el PT 45 y el PVEM 50. Aunque el PT definirá un menor número de candidaturas, en la mayoría de los casos lo hará en distritos electorales en donde en 2018 la coalición Juntos Haremos Historia obtuvo amplios márgenes de victoria. Esto parecería aumentar sus posibilidades de conseguir triunfos y, por ende, diputaciones.

De los 45 distritos en donde el PT designará la candidatura, en 33 de ellos (73 %) Morena y sus aliados ganaron por más de 10 puntos porcentuales en 2018. De manera contraria, únicamente en dos distritos donde designará al contendiente, Morena y sus aliados perdieron por más de 10 puntos porcentuales en 2018. En resumen, con los datos disponibles, parecería que la coalición Juntos Hacemos Historia cobija al Partido del Trabajo y le da más oportunidades de colocar candidaturas en distritos con mayores probabilidades de ganar.
Por otra parte, el nuevo aliado del partido del presidente, el Partido Verde, parece tener un acuerdo menos benéfico que sus dos socios. De los 25 distritos en que Morena y sus aliados perdieron por más de 10 puntos en las últimas elecciones, más de la mitad tendrán un o una candidata del PVEM. Por otro lado, de los 102 distritos con mayor facilidad de ganar para la coalición, sólo en 17 (17 %) el o la candidata será del PVEM.
¿Coaliciones transparentes?
Cuando las personas salgan a votar el próximo junio —en caso de que lo hagan en uno de los distritos donde haya alguna coalición— se enfrentarán a boletas con nombres de candidatas o candidatos y partidos. En ninguna parte dirá de qué partido es y a quién representará en la Cámara de Diputados en caso de ganar. Si bien la información de las coaliciones es pública, entender qué partido sería beneficiado en caso de que uno u otro gane requiere de información adicional de difícil acceso para buena parte de la ciudadanía. Esto podría tener implicaciones significativas para los próximos resultados electorales.
Oscar Alcántara Vidaña
Licenciado en Ciencia Política por el ITAM y analista en relaciones gubernamentales en Miranda Partners, una consultora en comunicación financiera.