El desgaste local de Morena

Han pasado tres años desde que Andrés Manuel López Obrador se convirtió en presidente de México. Aun cuando el país atraviesa una situación complicada —una economía fuertemente golpeada por la pandemia, presiones inflacionarias por encima de los objetivos del Banco de México, alrededor de 400 000 empleos menos que antes de la pandemia, inseguridad sin muestras de dar respiro— la aprobación presidencial parece inmune a todo ello. En el agregado de encuestas de Oraculus al último día de noviembre, AMLO registra un 65 % de aprobación y 31 % de desaprobación. Se trata de la mayor aprobación de los últimos cinco presidentes a 36 meses de sus respectivas tomas de protesta.

El carisma del presidente ha atraído la mayoría de los reflectores del análisis político nacional, marginando analíticamente a otro actor clave: Morena. Más aún, el protagonismo del mandatario ha tendido a obnubilar también el análisis de los niveles de gobierno subnacionales, al concentrar la atención en el plano federal. En este sentido, se ha dicho más bien poco de las bases electorales subnacionales de Morena.

El presente texto busca contribuir a la comprensión de Morena desde una perspectiva abajo-arriba, centrándose en el efecto de los gobiernos municipales emanados de este partido en su desempeño electoral. Cuando Morena gobierna en un municipio, ¿ello tiende a beneficiar electoralmente a Morena a nivel federal? Cuando gobierna otro partido, ¿cuál es el efecto electoral sobre Morena? En suma,  ¿logra Morena capitalizar electoralmente buenos gobiernos municipales suyos y malos gobiernos de la oposición?

Para responder esta pregunta, se consideran solamente aquellos municipios políticamente semejantes en tanto Morena ganó en unos por un margen estrecho y perdió en otros por un margen también estrecho. En caso de que no se hiciera lo anterior y más bien se mezclaran municipios políticamente diferentes en el análisis, se correría el riesgo de que la explicación no fuera el triunfo de Morena sino alguna otra –más sobre esto abajo.

Considerando sólo estos municipios políticamente semejantes, se observa que durante el periodo 2015-2018 los gobiernos municipales de Morena no tendieron a beneficiar electoralmente al partido, aunque tampoco a afectarlo de forma negativa. Sin embargo, a partir de 2018 y hasta 2021, en aquellos municipios donde gobernó Morena el partido tuvo resultados sustancialmente peores que en donde no gobernó, lo cual podría revelar deficiencias gubernativas en lo local del partido gobernante a nivel federal.

Ahora bien, ¿cómo le ha ido a Morena en municipios donde gobierna tras ganar por un margen estrecho a otros partidos? De 2015 a 2018 Morena creció en el voto federal en municipios gobernados por el PAN, PVEM, PRI, PRD y PT; mientras que de 2018 a 2021 creció en municipios gobernados por el PRD, PVEM, PT, y PAN.

Este texto procede en tres momentos. Primero, sintetiza la estrategia de análisis de datos y describe los modelos estadísticos utilizados para buscar posibles causas del desgaste de Morena, pues la orientación del texto es causal. Posteriormente, repasa el efecto de los municipios con gobierno local de Morena en el desempeño del partido entre 2015-2018, primero, y 2018-2021, después. En estas mismas secciones se estima el efecto de los municipios gobernados por la oposición. Finalmente, reflexionamos sobre las implicaciones de los resultados para el sistema de partidos y la democracia en México.

Ilustración: Estelí Meza

Breviario metodológico

Los modelos de regresión discontinua, los utilizados en este trabajo, constituyen diseños metodológicos cuasi experimentales o experimentos “naturales” que tienen la finalidad de encontrar los efectos causales de un factor explicativo determinado —en este caso, si Morena gobierna o no en un municipio— sobre un resultado —en este caso, el desempeño del partido en lo federal.1 Para lograrlo, toman un corte “natural” en los datos (discontinuidad) para con ello crear un grupo tratamiento y un grupo control, de cuya comparación se pueda estimar el efecto causal del factor explicativo de interés.

En los últimos años, este tipo de modelos ha tomado popularidad en ciencia política y economía. En ciencia política, uno de los enfoques más utilizados se basa en la idea de identificar y comparar candidatos y partidos “casi” ganadores y “casi” perdedores en elecciones reñidas. En el caso del presente texto, nos interesan los partidos —en particular Morena— más que sus candidatos. Cuando Morena gana por un margen estrecho, suele haber un elemento de “suerte” en su victoria que permite asignarlo al grupo tratamiento con una confiabilidad casi tan buena como si esto se hiciera por medio de una asignación aleatoria estricta (por ejemplo: un “volado”). Así también, cuando un partido pierde por un margen reducido, se le puede asignar creíblemente al grupo control.

Escoger el margen o la “ventana de análisis” alrededor del punto del corte (discontinuidad) para estimar estos modelos constituye una tarea importante. Si la ventana es muy pequeña tenderá a reducir sesgos en el análisis. Sin embargo, esto puede ocasionar una pérdida de observaciones y generar mayor varianza en los estimadores. Por el contrario, escoger una venta muy ancha permite ganar robustez al utilizar más observaciones pero a expensas de un mayor error de especificación. Por ello, la idea es encontrar el ancho de la ventana que equilibre de forma óptima el sesgo y la varianza. En este caso escogimos la ventana utilizando el error cuadrático medio, con el cual se definió que la ventana óptima es de 10 puntos porcentuales alrededor de la discontinuidad.

Gráficamente, dependiendo de si las observaciones están a la izquierda de la discontinuidad —Morena perdió marginalmente—o a la derecha —Morena ganó marginalmente—, se esperaría que, si el partido de López Obrador gobernó de manera efectiva y socialmente aprobada en lo local, tendría un mejor desempeño en lo federal en los municipios donde ganó marginalmente que en donde perdió marginalmente (ver Gráfica I). Como veremos, contrario a esta expectativa, entre 2015 y 2018 los gobiernos municipales de Morena no impulsaron al partido a nivel federal, y a partir de 2018 incluso lo llevaron a empeorar en lo federal.

El desgaste 2015-2018

La Gráfica II muestra los resultados de la regresión discontinua para los procesos electorales federales y municipales del periodo de 2015 a 2018. En el eje horizontal se encuentran los resultados de elecciones de presidentes municipales cuando Morena quedó en primer o segundo lugar y el eje vertical representa la diferencia de votos de 2018 a 2015 en diputados federales de mayoría relativa obtenidos por Morena. Así, podemos evaluar el impacto que hubo de Morena como partido gobernante municipal en el crecimiento de la base electoral del partido entre 2015 y 2018.

La gráfica sugiere la inexistencia de un desgaste indistinguible de cero de Morena a causa de gobernar localmente. En los municipios donde gobernaba Morena, en las elecciones federales el partido obtuvo apenas 0.10 % menos votos que en donde no gobernaba; en ambos casos considerando solo victorias y derrotas por margen estrecho. Cabe notar que las pendientes negativas de ambos lados del corte sugieren que en la medida en que Morena obtuvo mayor porcentaje de votos en elecciones municipales, su rendimiento a nivel federal se vio ligeramente afectado.

Ahora bien, ¿cómo incide en Morena cuando otros partidos gobiernan municipalmente? En general los resultados de los otros partidos parecen beneficiar a Morena. El mayor impacto positivo proviene de los municipios que fueron gobernados por el PAN, mismos en los que obtuvo en promedio 6.34 % más votos durante este periodo. De igual manera, donde gobernaba el PVEM obtuvo 5.73 % más votos. En aquellos gobernados por el PRI, el impacto positivo de votos fue de 2.59 % tomando como cero donde no gobernaba el PRI por margen estrecho. Por último en cuanto a crecimiento aparecen los municipios a cargo del PRD y del PT: 1.43 % y 1.10 % más votos, respectivamente. La situación con MC es completamente distinta: es con el único partido con el que Morena obtiene resultados desfavorables durante 2015-2018, específicamente una disminución de 4.05 % de votos.

El desgaste mayor 2018-2021

La Gráfica III muestra los resultados de la regresión discontinua para los procesos electorales de 2018 a 2021. Nuevamente, el eje horizontal representa los resultados de elecciones para presidentes municipales en donde Morena quedó en primer o segundo lugar y el eje vertical representa la diferencia de votos de 2021 a 2018 para diputados federales de mayoría relativa obtenidos por Morena.

En este caso, sí se observa un desgaste importante de Morena. En los municipios donde Morena ganó marginalmente tuvo un decrecimiento electoral federal de 2.20 % frente a donde perdió marginalmente en elecciones municipales, lo cual es considerablemente mayor a lo observado en el periodo 2015-2018. Nuevamente encontramos una pendiente negativa del lado derecho de la discontinuidad implicando una menor cantidad de votos federales a medida que el margen de votos municipales crece. A juzgar por estos resultados, los alcaldes morenistas no han logrado que sus administraciones fortalezcan a su partido a nivel federal y de hecho conforme ha avanzado el tiempo más bien lo han debilitado cada vez más.

En cuanto a la relación de votos obtenidos por Morena y el gobierno de otros partidos en el ámbito municipal, los resultados muestran que, para el periodo de 2018 a 2021, el PRD fue el partido que más benefició a Morena: en estos municipios el partido de AMLO obtuvo 6.96 % más votos. El segundo benefactor de Morena fue el PVEM, pues en ellos tuvo una diferencia positiva de 6.85 % más votos. El tercer lugar se lo llevaron los municipios gobernados por el PT en donde Morena obtuvo 6.80 % más votos a nivel federal. Siguiendo esta tendencia, en municipios panistas la diferencia de voto para Morena fue de 2.09 % mayor. En contraste, en aquellos municipios en donde PRI gobierna, Morena obtuvo en promedio 0.08 % menos votos, representando un giro respecto a lo sucedido durante el periodo anterior. Finalmente, cuando MC gobierna, nuevamente hay una afectación negativa a nivel federal para Morena, pues en esta ocasión obtuvieron 3.71 % votos menos.

Conclusión

Se ha medido en contextos distintos al mexicano que los partidos en el poder se desgastan, lo cual parece ser el caso de Morena.2 Mientras la aprobación de AMLO se mantiene en niveles altos, su partido y los presidentes municipales emanados de este parecen no haber encontrado la forma de sumar esfuerzos en favor de su partido; y de hecho cada vez lo lastiman más.

Por otro lado, las diferencias en los resultados de ambos periodos apuntan a que parte de las fuentes de crecimiento de Morena durante el periodo 2015-2021 están relacionadas con las gestiones de otros partidos. De los siete partidos analizados, únicamente en los municipios gobernados por el PVEM (2.16 %), el PRD (1.74 %) y el PAN (1.23 %) hubo afectaciones positivas en Morena durante el conjunto del periodo bajo análisis (2015-2021). Mientras tanto, en los municipios gobernados por el PT (-1.96 %), MC (-0.85 %), Morena mismo (-0.64 %), y con el PRI (-0.27 %), hubo una disminución en la cantidad de votos obtenidos por Morena en elecciones federales.

 

Daniel Isita y German Petersen
Miembros del Laboratorio de Participación Política del ITESO

Referencias

Cattaneo, M. D., y otros. “The regression discontinuity design”, en Curini L. y Franzese, R. (Eds.), The SAGE handbook of research methods in political science and international relations, vol. 2, pp. 835-857, SAGE Publications, Londres, 2020.

Dunning, T. Natural Experiments in the Social Sciences: A Design-Based Approach (Strategies for Social Inquiry), Cambridge University Press, Cambridge, 2012.

Wlezien, C. Policy (Mis) Representation and the Cost of Ruling: U.S. Presidential Elections in Comparative Perspective. Comparative Political Studies; 50(6), 2017, pp. 711-738. doi:10.1177/0010414015626446.


1 Véase: Dunning, T. Natural Experiments in the Social Sciences: A Design-Based Approach (Strategies for Social Inquiry), Cambridge University Press, Cambridge, 2012.

2 Véase:  Wlezien, C. Policy (Mis) Representation and the Cost of Ruling: U.S. Presidential Elections in Comparative Perspective. Comparative Political Studies; 50(6), 2017, pp. 711-738. doi:10.1177/0010414015626446.

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Publicado en: Contexto