¿Cómo afectó la pandemia el comportamiento de los votantes en México?

Dada la reciente discusión sobre las consecuencias de la pandemia en el mundo, especialmente el artículo de la revista Lancet que ubica a México como uno de los países con el mayor exceso de muertes por la pandemia de coronavirus, este texto analiza los efectos electorales de la pandemia en México. Específicamente, analiza si las experiencias directas durante la pandemia —como haberse enfermado de covid o tener un amigo o familiar cercano que haya muerto por coronavirus— incidió en una evaluación más negativa de la respuesta del gobierno federal ante la pandemia.

Los datos de este artículo se basan en el Estudio Nacional Electoral de México (ENEM) 2021, encuesta postelectoral representativa a nivel nacional que es parte del Estudio Comparado sobre Sistemas Electorales (CSES, Comprative Study of Electoral Systems). Específicamente encontramos que sólo los votantes de oposición registran una opinión más desfavorable sobre el manejo gubernamental de la pandemia cuando reportan que se enfermaron de covid o que un familiar o amigo cercano murió de coronavirus. Entre votantes que se identifican con Morena, este efecto no se encuentra: evalúan positivamente la labor del gobierno aun cuando reportan que alguien enfermó o falleció por covid-19 en su entorno social. Estos resultados sugieren que las evaluaciones del gobierno —incluso durante una pandemia que trae enfermedad y muerte en el entorno social inmediato— están fuertemente influidas por la identidad partidista de los votantes. Los votantes del partido en el gobierno parecen tener menos incentivos en pedir cuentas al gobierno emanado de su partido: lo evalúan positivamente aun cuando padecieron las consecuencias de la pandemia en su familia o entorno social.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

¿Cómo afectan los desastres/epidemias el voto en las elecciones?

El voto suele ser el instrumento para castigar actuaciones deficientes por parte de los gobiernos.1 Si hay éxito económico y, en general, bienestar entre la población, la opinión pública tiende a evaluar bien a ese gobierno y votar por ese mismo partido en la siguiente elección. Por el contrario, si hay alguna crisis económica o pérdida de empleos, los votantes castigarán el mal desempeño del gobierno. Esta es, en pocas palabras, la teoría del votante retrospectivo,2 la cual juega un papel muy importante en términos de rendición de cuentas. Los gobiernos elegidos democráticamente saben que la opinión pública está atenta y monitoreando su desempeño. Y si no tienen éxito en las políticas públicas, serán mal evaluados por la opinión pública y castigados por el electorado en la próxima elección.

Sin embargo, esta teoría ha sido cuestionada por diversos trabajos desde distintas ópticas. Por ejemplo, por la falta de información del electorado.3 Las personas no suelen conocer los detalles de las políticas públicas ni estar informadas de muchos acontecimientos del día a día. Por lo que, a falta de información, es muy difícil que la opinión pública pueda verdaderamente pedir cuentas a su gobierno cuando falla en políticas públicas o toma malas decisiones. No sólo eso: hay evidencia de que el electorado puede castigar al gobierno por acciones que no son su responsabilidad o sólo eventos próximos a la elección sin tomar en cuenta todo el periodo de gobierno.4 En otras palabras, la retrospección es miope5 entre los votantes.

Otra objeción muy relevante es la concerniente a la identidad partidista de los votantes. En ambientes políticamente polarizados, es muy difícil que los votantes castiguen al gobierno de su propio partido; sólo los votantes de oposición y los independientes tienen incentivos reales de evaluar negativamente al gobierno.6 Por lo mismo, los votantes del partido en el gobierno pueden tolerar las fallas del gobierno, minimizar la importancia de esos fallos, o atribuir la responsabilidad a otros actores7 y no al gobierno de su partido. Por lo mismo, los votantes del partido en el gobierno no tienen incentivos de pedir cuentas al gobierno emanado de su partido: lo seguirán evaluando positivamente y votarán por su partido en la próxima elección. En otras palabras: la retrospección es limitada y partidista8 entre los votantes.

¿Cómo es la retrospección de parte de los votantes durante una pandemia? La pandemia de covid-19 es un evento particularmente interesante para estudiar si los votantes piden cuentas a sus gobiernos. Si bien los gobiernos no tienen la capacidad de evitar este tipo de eventos, pueden rendir cuentas en torno a la calidad de su respuesta ante estos eventos. Sin embargo, estudios recientes —principalmente en Estados Unidos— encuentran que los votantes no siguen una retrospección “atenta” sino sesgada por su identificación partidista.9 Los electores procesan la información a través de una lente partidista, lo que los hace interpretar la información relacionada con la pandemia dependiendo del partido político que encabece el gobierno. En otras palabras, en Estados Unidos, ser demócrata o republicano influye en la percepción sobre si las muertes por covid son culpa del gobierno o no,10 sobre los riesgos percibidos de contraer coronavirus,11 si la pandemia está fuera de control, sobre el uso de cubrebocas y, en general, sobre las medidas de prevención durante la pandemia12 e, incluso, los orígenes del coronavirus.13

La pandemia en México

México es un caso especialmente interesante dada la alta tasa de muertes en el país como consecuencia de la pandemia de coronavirus, tanto medido por exceso de muertes como por muertes acumuladas por millón de habitantes. Igualmente, si bien no se registró una politización similar como la de Estados Unidos, la opinión pública en México recibió señales inconsistentes por parte del gobierno y el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador. En diferentes momentos de la pandemia, el presidente López Obrador minimizó la importancia de las acciones preventivas y sobre la misma gravedad de la pandemia: “Hay que abrazarse, no pasa nada”; “me voy a poner un tapaboca […] cuando no haya corrupción”; “ni siquiera es equivalente a la influenza”; “[la pandemia] nos vino como anillo al dedo”. Igualmente, el subsecretario de salud y encargado de la estrategia gubernamental para hacer frente a la pandemia, Hugo López-Gatell, no sólo defendió la inmunidad de rebaño como estrategia frente al coronavirus y el uso de la ivermectina como tratamiento médico, sino que también cuestionó la efectividad del uso del cubrebocas e incluso la necesidad de vacunar niños en México. Dado estos mensajes y la alta tasa de muertes en México, uno esperaría cierto rechazo en la opinión pública hacia la respuesta del gobierno federal para controlar las consecuencias de la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, las consecuencias negativas de la pandemia en México no parecieron estar correlacionadas con el apoyo al gobierno. Por ejemplo, como muestra la Gráfica 1, la aprobación presidencial no pareció verse afectada aun durante la primera y segunda olas de contagios que antecedieron la elección intermedia de 2021. En el promedio de aprobación presidencial estimado por el portal de agregación de encuestas Oraculus, entre el inicio de la pandemia y la elección intermedia, la aprobación osciló entre 59 % y 65 % —es decir, una aprobación presidencial bastante positiva al acercarse la primera mitad del periodo de gobierno. Igualmente, si bien los resultados de las elecciones de junio 2021 no fueron los que el gobierno esperaba, están lejos de representar un repudio a la política del gobierno:14 su coalición mantuvo la mayoría en la Cámara de Diputados y su partido ganó quince gubernaturas .

Gráfica 1. Aprobación presidencial y casos/muertes por covid en México

Encuesta Nacional Electoral de México 2021

Los datos de este texto provienen del Estudio Nacional Electoral de México 2021 (ENEM), encuesta postelectoral representativa a nivel nacional que es parte del Estudio Comparado sobre Sistemas Electorales (CSES, Comparative Study of Electoral Systems). La ENEM es realizada por el CIDE cada tres años y se levanta días después de las elecciones presidenciales o legislativas, según sea el año electoral. En esta edición, la ENEM 2021 se levantó una semana después de las elecciones intermedias de junio del año pasado.

La Encuesta Nacional Electoral 2021 incluyó preguntas sobre los efectos de la pandemia en México. Específicamente, se preguntó si los entrevistados y las entrevistadas habían tenido experiencias como haberse enfermado de covid-19, o tener un amigo o familiar cercano que hubiera muerto por coronavirus. Asimismo, se preguntaron experiencias indirectas de la pandemia como haber perdido el trabajo, o que el ingreso haya disminuido considerablemente. Como se ve en la Gráfica 2, las experiencias cercanas directas e indirectas de la pandemia no son menores: 48 % tuvo un familiar o amigo cercano que murió de covid y 31 % se enfermó vivía con alguién que se enfermó (cuando hacemos un conteo, podemos identificar que el 21 % tuvo ambas experiencias directas). En cuanto a las experiencias indirectas, 72 % reporta una disminución de ingresos, y 28 % pérdida de empleo, sea propia o de alguien de su casa (27 % tuvo ambas experiencias indirectas durante la pandemia).

Gráfica 2. Experiencias directas e indirectas durante la pandemia

A continuación se analiza si quienes reportan los efectos directos o indirectos15 de la pandemia reportan una evaluación más negativa sobre el trabajo que hizo el gobierno federal para controlar las consecuencias de la pandemia del coronavirus. Destaca que, a pesar del gran número de muertos en México durante estos años, la mayoría de la opinión pública tiene una opinión positiva sobre el trabajo del gobierno: 15 % muy buen trabajo, 53 % buen trabajo, 19 % mal trabajo y 10 % muy mal trabajo.

Gráfica 3. Evaluación del trabajo del gobierno para controlar la pandemia

En la Gráfica 416 se reportan los resultados; en el eje vertical de cada panel van de 0 a 1, donde 1 representa la máxima probabilidad de evaluar positivamente la labor del gobierno para atender las consecuencias de la pandemia, mientras que 0 representa una evaluación negativa de la labor del gobierno. Como puede observarse, entre votantes de oposición, sí se registra un castigo a la evaluación del gobierno durante la pandemia. Cuando los votantes de oposición no tuvieron una experiencia directa (haberse enfermado o tener un amigo o familiar cercano que hubiera muerto por coronavirus), dichos votantes tienen una probabilidad de aprobar la actuación del gobierno durante la pandemia de 51 %. Sin embargo, cuando se enfermaron de coronavirus y, además, un amigo o familiar cercano murió por covid-19, los votantes de oposición tienen una probabilidad de aprobar la actuación del gobierno de 41 %. Es decir, dichas experiencias están asociadas a reportar una evaluación más negativa de la actuación del gobierno para controlar las consecuencias de la pandemia del coronavirus (disminuye 10 puntos porcentuales).

Sin embargo, esta asociación no se registra entre los votantes que se identifican con Morena. En otras palabras, ya sea que se hayan enfermado o que tengan algún familiar cercano que haya muerto por esa enfermedad —o que no hayan tenido estas experiencias directas durante la pandemia—, los votantes de Morena en cada escenario aprueban de manera notable la actuación del gobierno: tienen una probabilidad de más de 70 % de aprobar positivamente la actuación del gobierno para controlar las consecuencias de la pandemia. En otras palabras, las evaluaciones que los votantes de Morena hacen de la actuación del gobierno durante la pandemia es muy positiva, aun cuando se hayan enfermado de coronavirus o cuando un familiar o amigo cercano haya muerto a causa de esta enfermedad. Estos resultados subrayan la importancia de la identidad partidista. Mientras que los votantes de oposición sí evalúan más negativamente la actuación del gobierno frente a una experiencia negativa durante la pandemia, los votantes de Morena siguen evaluando positivamente al gobierno —aun cuando se hayan enfrentado a la enfermedad en su entorno familiar y social.

Gráfica 4. Probabilidad de evaluar positivamente la labor del gobierno para atender las consecuencias de la pandemia
(0: evaluación negativa – 1 evaluación positiva)

De manera interesante, los votantes independientes (que no simpatizan con partido alguno) no empeoran su evaluación de la actuación del gobierno durante la pandemia cuando registran haberse enfermado de covid o cuando algún familiar o amigo cercano murió. Sin embargo, sí empeora su evaluación del gobierno cuando registran que perdieron su empleo y que su ingreso se mermó durante la pandemia. Es decir, entre los votantes independientes, los efectos indirectos de la pandemia —principalmente económicos— están asociados a una evaluación más negativa de la actuación del gobierno para controlar las consecuencias del coronavirus. De nueva cuenta, no se registra esta asociación entre los votantes de Morena, quienes no parecen tener incentivos de evaluar negativamente la actuación del gobierno, aun cuando hayan experimentado efectos indirectos económicos por la pandemia.

Este artículo constituye una primera aproximación al estudio de los efectos electorales de la pandemia en México. Si bien la retrospección de los votantes pueden ser un mecanismo importante de rendición de cuentas, como refiere Achen y Bartels,17 esa posibilidad sólo es posible si los votantes pueden hacer a un lado factores irrelevantes que no contribuyen a su bienestar ya sea económico o, en este caso, de salud. Sin embargo, como se encuentra en ese artículo, y en otras investigaciones en otros países como Estados Unidos, la identidad partidista de los votantes suele ser un predictor aún más importante para entender las evaluaciones retrospectivas de la opinión pública —más que otras variables objetivas como tener experiencias directas con la pandemia de covid-19.

 

Rodrigo Castro Cornejo, Sandra Ley y Ulises Beltrán
Profesores de la División de Estudios Políticos en el CIDE y coinvestigadores de la Encuesta Nacional Electoral de México (ENEM)


1 Key, V. O. The Responsible Electorate: Rationality in Presidential Voting, 1936–1960, Cambridge, Harvard University Press, 1966.

2 Fiorina, M. Retrospective Voting in American National Elections, New Haven, Yale University Press, 1981.

3 Achen, C. H., y Bartels, L. M. Democracy for Realists: Why Elections Do Not Produce Responsive Government. Princeton, Princeton University Press, 2016.

4 Heersink, B., Peterson, B. D., y Jenkins, J. A. “Disasters and elections: estimating the net effect of damage and relief in historical perspective”, Political Analysis, 25(2), 2017, pp. 260–268.

5 Achen, C. H., y Bartels, L. M. ob. cit.

6 Jerit, J., y Barabas, J. “ Partisan perceptual bias and the information environment”, Journal of Politics, 74(3), 2012, pp. 672–684.

7 Tilley, J., y Hobolt, S. B. “Is the Government to Blame?”, Journal of Politics, 73(2), 2011, pp. 1–15.

8 Heersink, B., Jenkins, J. A., Olson, M. P., y Peterson, B. D. “Natural disasters, ‘partisan retrospection,’ and US presidential elections”, Political Behavior, 2020, pp. 1-22.

9 Van Green, T., y Tyson, A. “5 facts about partisan reactions to COVID-19”, U.S. Pew Research Center, 2020.

10 Rodriguez, C. G., Gadarian, S. K., Goodman, S. W., y Pepinsky, T. B. “Morbid Polarization: Exposure to COVID‐19 and Partisan Disagreement about Pandemic Response”, Political Psychology, 2020.

11 Gallup, “Americans’ worry about catching COVID-19 drops to record low”, 2021.

12 Allcott, H., Boxell, L., Conway, J., Gentzkow, M., Thaler, M., y Yang, D. Y. “Polarization and public health: Partisan differences in social distancing during COVID-19”, Journal of Public Economics, 191, 2020, 104254.

13 Imhoff, R., y Lamberty, P., “A bioweapon or a hoax? The link between distinct conspiracy beliefs about the coronavirus disease (COVID-19) outbreak and pandemic behavior”, Social Psychological and Personality Science, 11(8), 2020, pp. 1110–1118.

14 De la Cerda, N., y Martinez-Gallardo, C. “Mexico: A Politically Effective Populist Pandemic Response”, Populists and the Pandemic, Routledge, 2022, pp. 29-43.

15 Efectos directos (0=no tener experiencias directas, 1= haberse enfermado de COVID-19 o tener un amigo o familiar cercano que hubiera muerto por coronavirus, 2=ambos escenarios). Efectos indirectos (0=no tener experiencias indirectas, 1= haber perdido el trabajo o que el ingreso haya disminuido considerablemente, 2=ambos escenarios).

16 Los “brazos” alrededor de cada punto corresponden a intervalos de confianza al 95 %. Dichos resultados son producto de un modelo de regresión lineal donde también se toman en consideración hipótesis alternativas como ideología izquierda-derecha, aprobación presidencial, opinión sobre el presidente López Obrador, si cree que el número por coronavirus es por culpa del gobierno o por decisiones individuales así como variables de control como niveles de educación, estatus laboral, género y la edad de los entrevistados.

17 Achen, C. H., y Bartels, L. M. ob. cit.

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Publicado en: Hallazgos