En julio de 1994 la desaparecida revista Somos (¿1990-2003?), dedicada a la cultura y a la historia del espectáculo en nuestro país, conmemoró su edición número 100 con una ambiciosa filmografía: las 100 mejores películas del cine mexicano. Para llevar a cabo el proyecto, la publicación reunió a 25 reconocidos expertos de la escena nacional, entre los que destacan el académico, historiador y crítico Jorge Ayala Blanco, el escritor y cinéfilo de cepa Carlos Monsiváis, y el director de fotografía Gabriel Figueroa. El resultado del escrutinio recupera las realizaciones más “importantes” de aproximadamente siete décadas, y fue el primer gran esfuerzo de esta naturaleza.
El 9 de junio de 2020, 26 años después, el sitio web Sector Cine, con cuatro años y medio de existencia, actualiza la mítica lista de la revista Somos. Empezando con la misma cinta que su antecesora (El automóvil gris, 1919), el nuevo conteo llega a los últimos estrenos del año antepasado (Ya no estoy aquí, 2019); es decir: 100 años de lo mejor del cine mexicano. Con base en esta microselección —y sin ninguna pretensión normativa—, se presentan a continuación diversas regularidades estadísticas que hacen referencia a las películas, directores, roles protagónicos, propuestas dramáticas, adaptaciones literarias y quehacer en general del séptimo arte hecho en México.

Ilustración: Guillermo Préstegui
Criterios de selección y resultados generales
Para elaborar la lista de Sector Cine, los 27 expertos convocados (17 hombres y 10 mujeres) eligieron a su juicio las 25 mejores producciones del cine nacional. Siguiendo el criterio de suma invertida de puntos (igual que en 1994), el primer lugar de cada experto recibe 25 unidades, el segundo lugar 24, y así hasta llegar a la posición 25 (1 punto). El centenar de filmes con la mayor cantidad de votos —que en esta ocasión podían ser coproducciones internacionales, documentales cortos y largos, trípticos por episodio, mediometrajes y cortometrajes— componen las 100 mejores películas mexicanas de la historia. La lista completa puede consultarse aquí.
Con 62 realizadores diferentes (17 más que en la revista Somos), el 27 % del sondeo se distribuye en cinco nombres (Figura 1): Luis Buñuel (6 películas), Emilio Fernández (6), Roberto Gavaldón (6), Arturo Ripstein (5) e Ismael Rodríguez (4 y una codirección). En un segundo circuito, 13 directores tienen entre dos y tres obras (30 en total); Luis Alcoriza una película y una codirección, y 40 más (incluyendo a 10 mujeres) una cada quien. Los trabajos que comparten créditos —Redes (1936) de Emilio Gómez Muriel y Fred Zinnemann y La puerta y la mujer del carnicero (1968) de Alcoriza, Rodríguez y Chano Urueta— completan la plantilla.
Durante el periodo que cubren ambas listas (1919-92),1 la selección de Sector Cine suma 69 títulos; de ellos, el 75 % (52) también forma parte de la revista Somos. Entre la filmografía sacrificada (48 películas), La sombra del caudillo (1960) de Julio Bracho, Frida, naturaleza viva (1983) de Paul Leduc, y cuatro cintas de “El Indio” Fernández —el director más golpeado— son algunos ejemplos de películas que sufrieron baja en 2020. Por el contrario, Viridiana (1961) de Buñuel (coproducción española), La fórmula secreta (1965) de Rubén Gámez (mediometraje), y Apocalypse 1900 (1965) de Salvador Elizondo (cortometraje) se hicieron de un lugar gracias a la flexibilidad de los criterios de selección.
La posición que ocupan las 52 cintas sobrevivientes cambia entre una y otra lista. Por ejemplo, Vámonos con Pancho Villa (1936) y El compadre Mendoza (1933) de Fernando de Fuentes pasan respectivamente del primero y el tercer lugar en la lista de Somos al 65 y 37 en la de Sector Cine; Aventura (1949) de Alberto Gout, del cuarto al 97, y Una familia de tantas (1948) de Alejandro Galindo, del quinto al 69. Entre las cintas que ascienden más peldaños sobresalen Los caifanes (1967) de Juan Ibáñez (del 58 al segundo), y Macario (1960) de Gavaldón (del 59 al cuarto). Sin variaciones tan abruptas, Los olvidados (1950) de Buñuel, El lugar sin límites (1977) de Ripstein y Canoa (1975) de Felipe Cazals se mueven entre los primeros 15 lugares.
En un análisis por demás controversial, si invertimos la columna de posiciones y suponemos que el número al que están ligados cada película y director denotan su puntuación final: (i) Los olvidados (con 100 puntos) es naturalmente la cinta mejor evaluada; (ii) Luis Buñuel (con 467, equivalente a todas las producciones de 1991-2000) lidera holgadamente el gremio de realizadores (Figura 2), y (iii) la década de 1940, primer lugar con 934 puntos, le gana por siete unidades a la del 2010, sublíder con 927 (Figura 3). Como se aborda más adelante, los 412 puntos que acumulan las 10 directoras las colocan muy por debajo del puntaje que obtienen sus pares hombres en estas clasificaciones (Figura 4).
Novedades y reivindicaciones
A la par y como reacción de los movimientos feministas del siglo XXI, el cine mexicano ha eliminado el papel ornamental y secundario de la mujer en la pantalla grande. Mientras que en épocas previas son contadas las propuestas con un cuadro actoral esencialmente femenino, en Perfume de violetas (2000), Los insólitos peces gato (2013), Tempestad (2016), La camarista (2018), Las niñas bien (2018) y Roma (2018), el rol de la mujer no gira alrededor del sexo opuesto; en otras palabras: “ellas” son permanentes y “ellos” personajes transitorios. Una mención especial la merece Veneno para las hadas (1984), que además de tener como protagonistas a dos niñas, aborda el inusual formato de horror.
La brecha de género también ha tenido una importante —aunque insuficiente— disminución en cuanto a quién dirige la puesta fílmica. En la vieja lista, Danzón (1991) y Ángel de fuego (1992) se distinguen como los únicos proyectos encabezados por una mujer; 18 años después, Maryse Sistach es, con Perfume de violetas, la primera de ocho nuevas cineastas que irrumpen en Sector Cine. Completan el cuadro Lila Avilés, Tatiana Hernández Velasco, Tatiana Huezo, Issa López, Alejandra Marquéz Abella, Yulene Olaizola y Claude Sainte-Luce; Raymonde Carrasco (Tarahumaras 78, 1979) también logra un lugar gracias a la inclusión de películas documentales (Tabla 1).
Con la apertura de temáticas de diversidad sexuales y de género, El lugar sin límites (1977) y Doña Herlinda y su hijo (1985) ya no hacen referencias en solitario a la comunidad LGBT+. La nueva lista aporta cuatro largometrajes protagonizados por personajes homosexuales y/o transexuales: Mil nubes de paz cercan el cielo… (2003), Quebranto (2013), Carmín tropical (2014) y Sueño en otro idioma (2017). Esta última tiene la peculiaridad de estar hablada parcialmente en una lengua ficticia, el zikril; elemento creativo que comparten Apocalypse 1900 (1965), narrada en francés, y Luz silenciosa (2007), hablada en plautdietsch (bajo alemán menonita).
En los 26 años de desfase entre ambas listas, la fuerte y rápida pisada de los jóvenes directores del llamado “nuevo cine mexicano” cumple con la sorprendente cuota de 11 óperas primas (Tabla 2). Además de su evidente talento, la razón de este acelerado ascenso puede explicarse por la relativa proliferación de los estudios superiores en la población afín; sin excepción, los 11 miembros de este subgrupo cursaron en algún momento una carrera del mundo de la comunicación o del audiovisual. Cabe mencionar que Alfonso Cuarón es el único director cuya filmografía nacional, desde su debut, está incluida en el conteo.
Dentro de la extensa tradición de transformar obras de la literatura universal en guiones cinematográficos, Sector Cine hace gala de 26 producciones basadas en novelas, cuentos o personajes de libros. Nuevamente Buñuel encabeza la muestra con cuatro adaptaciones; de Fuentes, Gavaldón y Ripstein, tres argumentos cada uno, y 13 directores más aportan uno cada quien (Tabla 3). En la mancuerna de “escritores versus cine mexicano”, José Revueltas ostenta la singular marca de una novela homónima adaptada (El apando, 1975) y tres participaciones como guionista: La otra (1946), La diosa arrodillada (1947) y La noche avanza (1951).
Comentario final
Tomando como referencia la lista de Sector Cine, este trabajo presenta diversas regularidades estadísticas sobre las 100 mejores películas del cine mexicano. Entre los principales resultados, destaca que de los 62 diferentes realizadores considerados (10 son mujeres), Luis Buñuel, Roberto Gavaldón y Emilio Fernández concentran el 18 % de las producciones. Además, la década de 1940 tiene las películas mejor posicionadas y el 52 % de la filmografía seleccionada por Sector Cine también forma parte de las películas escogidas por la revista Somos. Respecto a los 26 años de desfase entre ambas listas: fueron producidas 31 películas del nuevo conteo, de las cuales 11 son óperas primas, ocho estuvieron supervisadas por mujeres y cuatro hacen referencia a la comunidad LGBT+.
Durante la 61° entrega de los premios Ariel en 2020, la ganadora a Mejor película Ya no estoy aquí (2019) de Fernando Frías de la Parra, conmemora por diversas razones —además de ser el último eslabón de Sector Cine— el cambio de toda una época. En primer lugar, clausura la década más prolífica en cuanto a número de trabajos realizados: 1 320 cintas en los primeros nueve años. En segundo lugar, y junto a Roma de Alfonso Cuarón, son las dos únicas propuestas que, además de ser estrenadas a través de Netflix, fueron elegidas para representar a México en los premios de la academia hollywoodense; es decir: se inaugura una nueva forma de ver los últimos estrenos desde casa.
Finalmente, vale la pena hacer mención de aquellos filmes que muy a pesar de su reconocimiento internacional, no fueron elegidos por el jurado de Sector Cine. De las 12 nominadas al Oscar que tiene México en las categorías de Mejor película y Mejor película internacional,2 Tlayucan (1962), Actas de Marusia (1975), El crimen del padre Amaro (2002), Frida, matices de una pasión (2002), Babel (2006) y Biutiful (2010) quedaron fuera del sondeo. En el caso de Tlayucan, esta sí fue reconocida en la revista Somos (lugar 48), mientras que Actas de Marusia no aparece en ninguna de las dos (a pesar de haber ganado el Ariel de Oro y haber contendido por la Palma de oro).
Oscar Pérez-Laurrabaquio
Economista
1 Si bien la lista de la revista Somos fue publicada en 1994, la película más reciente que toma en cuenta (La invención de Cronos de Guillermo del Toro) data de 1992, es decir, su periodo “efectivo” es de 73 años de historia.
2 Roma (2018) de Alfonso Cuarón es la única nominada a película internacional que sí obtuvo la estatuilla (lugar 10 en Sector Cine). Por su parte, Centinelas del silencio (1971) de Robert Amram (Oscar al mejor cortometraje y otro por mejor documental corto) no aparece en la lista.






